Cada habitación se adapta a las necesidades y preferencias de la persona. Porque la comodidad empieza por sentir el espacio como propio.
Adaptamos el tipo de estancia a la situación de cada familia: desde un nuevo hogar permanente hasta un acompañamiento puntual durante una recuperación o un descanso familiar.
Un nuevo hogar, sin fecha de salida
A través de la Sección de Mayores de los Servicios Periféricos de Sanidad y Asuntos Sociales. Una vez concedida la resolución de la concesión, los residentes abonan el 75% de la pensión y del resto se hace cargo la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
El residente abona el 75% · la JCCM cubre el restoEl centro se ofrece como vivienda permanente y se encarga de atender de manera integral todas las necesidades de la persona mayor que, por su situación familiar, económica y/o social, así como por sus limitaciones de autonomía personal, no puede ser atendida en su propio domicilio.
Desde nuestros centros, en colaboración con los trabajadores sociales de zona, ponemos a disposición de nuestros residentes con plaza privada asesores que les ayudan, a ellos y a sus familias, con todos los trámites y gestiones necesarias para la resolución del Programa Individual de Atención (PIA), con el objetivo de que sean valorados lo antes posible en grado y nivel para poder acceder finalmente a una plaza pública.
Asesoramiento gratuito para tramitar el PIAAcompañamiento puntual, cuando más se necesita
Programa dirigido a personas que en condiciones normales son independientes para su autocuidado, pero que por motivos sanitarios de carácter temporal necesitan ser atendidas durante su periodo de convalecencia: tras una intervención quirúrgica, una patología aguda, un accidente, etc., siempre que sean susceptibles de un proceso de rehabilitación personalizado. Los equipos multidisciplinares de cada centro supervisan y valoran la evolución del residente.
Duración media: de 1 a 3 mesesTiene como objetivo favorecer el descanso, tanto físico como psicológico, de los cuidadores y familiares. Durante toda la estancia se atienden de forma integral las necesidades de la persona dependiente, con el mismo nivel de cuidado que en una estancia permanente.
Mínimo 5 días, hasta que el residente lo necesite